Mostrando las entradas con la etiqueta aspartamo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta aspartamo. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de junio de 2017

LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS II


Conceptos particulares


Salud y saludos para todos los seguidores de los temas publicados en este blog AliménteseBienAhora. Sean bienvenidos al segundo artículo de los aditivos no naturales presentes en los alimentos industrializados.

Los aditivos alimentarios es un tema de reconocida importancia que debe ser conocido y atendido por lo menos en sus aspectos necesarios por los amantes de la alimentación sana para el sostenimiento de la salud y del bienestar que
resultan de una alimentación apropiada elegida entre la gran variedad de alimentos que produce la Naturaleza.

Los animales tienen muy restringida la cantidad de alimentos que consumen, no así en los humanos que disponemos de un abundante espectro de alimentos, pero se requiere saber y conocer las propiedades de esos alimentos para hacer una elección inteligente.

Saber alimentarse es pues, indispensable y posible en estos tiempos en que la información, el conocimiento y la ciencia también están a disposición de todos y entre este conocimiento está el de los Aditivos Alimentarios.  








LOS EFECTOS INTOXICANTES DE LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS
NO SON LOS MISMOS PARA TODOS


Como lo expongo largamente en mi libro La Enfermedad, Causas y Curación, www.amazon.com.mx/gp/product/B019HDX156?*, todos los organismos no funcionan por igual en las mismas circunstancias de la alimentación más o menos igual que se come en casi todas partes.

Hay organismos que tienen una gran resistencia a las enfermedades y otros que se enferman con facilidad. Los casos son muy variables y es muy difícil hacer estadísticas y encuestas confiables debido a estas circunstancias de variabilidad funcional del organismo humano.

En todo caso, es un hecho demostrado: todos estos aditivos son nocivos al organismo humano si no se dejan de consumir de modo permanente los alimentos que los contienen.

También hay que tener en cuenta que la intoxicación con aditivos se incrementa cuando se come en abundancia ciertas comidas procesadas como salsas (salsas de aditivos!) en sus muchas variedades, productos de repostería, enlatados, yogures, bebidas embotelladas, etc., que además, acortan la vida por su escaso valor nutricional.

Estos productos y los demás se caracterizan por su sabor delicioso al paladar pero no al apetito ni a la necesidad fisiológica de alimentarse de carbohidratos naturales o de proteinas de origen vegetal que es lo que realmente necesita un organismo sano que pide nutrientes de óptima calidad para sostener sus funciones biológicas.  









LOS ADITIVOS DEL PAN
El Bromato de Potasio, código E-924

Entre los alimentos de mayor consumo en el mundo y que ha llegado a ser una imagen natural de la tradición familiar alrededor de la cocina y la mesa, está el pan.

En los actuales tiempos y por motivos de su producción y distribución en gran escala y también por circunstancias de tipo económico y empresarial, el pan es objeto de un procesamiento en el cual intervienen unos 30 aditivos  permitidos por las legislaciones vigentes de cada país.

Y entre los aditivos del pan, hay uno que no está permitido: el bromato de potasio considerado pomposamente como “mejorador” del pan y que está fuera del rango de los aditivos clasificados pues no es conservante, ni saborizante, ni colorante, estabilizante, antioxidante...








El bromato de potasio es conocido entre los panificadores como acondicionador de masa y se usa para un tratamiento especial de la harina la cuales queda lista para diversas mezclas y manipulaciones que le dan al pan un aspecto atractivo, esponjosidad, suavidad, frescura, volumen…
En 1982, el científico japonés Yuki Kurokawa demostró que el bromato de potasio es causa de cáncer en ratones de laboratorio que desarrollaron en un período relativamente corto de tiempo y con cantidades cercanas a las empleadas en el pan y la harina.

Meses después, el efecto cancerígeno fue reconocido por la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer.  Posteriormente, en 1989, la Comisión de la Comunidad Europea lo prohibió totalmente su uso en los alimentos.

No obstante todas las advertencias y prohibiciones, en las etiquetas de los panes de supermercado, no siempre aparece el nombre de este aditivo entre los componentes y tampoco el código E-924 asignado en la nomenclatura europea para los aditivos alimentarios, aunque sí se menciona que contiene acondicionador de masa o mejorador del pan como aditivo.

El uso del bromato de potasio viene desde 1914 cuando fue patentado en los Estados Unidos como mejorador de pan y se usó libremente hasta mediados del siglo XX cuando comienza la historia de su prohibición que se ha hecho muy conocida en occidente porque en varios países muchos panificadores lo siguen usando a hurtadillas.

Esta prohibición constante en las legislaciones de muchos países occidentales, en Japón y en la India, es lo que le ha dado al bromato de potasio su popularidad que también va de la mano de su poder intoxicante.


EL VERDADERO MEJORAMIENTO EN LA PRODUCCIÓN DE PAN

Los aditivos en la panificación van desde el simple polvo de hornear y levadura como se hacía hace unos 50 años, hasta el uso de productos químicos como el bromato de potasio que seguirá siendo cuestionado y prohibido hasta que desaparezca completamente de la industria panificadora en todas partes.

Ahora bien, en contraste con la producción industrial de panes con toda clase de aditivos permitidos y no permitidos, surgen empresas de panificación artesanal o de panificación biológica, orgánica u otras designaciones que en todo caso, buscan mejorar substancialmente la producción del pan.








Estas industrias de panificación que propenden por la vía natural, demuestran lo innecesarios que son los aditivos basura y que solamente algunos conservantes de baja toxicidad son suficientes junto a un repertorio de aditivos naturales que pueden realmente mejorar la calidad del pan para que éste vuelva a ser un símbolo familiar en torno a la alimentación sana y equilibrada.


Efectos nocivos del Bromato de Potasio

Vamos a detenernos en éste, el punto central del análisis para que tengamos un mejor conocimientos de esta substancia aditiva que se usa casi exclusivamente en la elaboración del pan.

El bromato de potasio tiene un efecto intoxicante suficientemente comprobado como lo afirma el siguiente texto perteneciente a un interesante artículo escrito por la Ing. Elizabeth Medrano de Jara Docente Facultad Ingeniería Química de la Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa, Perú.  

Efectos sobre la salud : Se ha demostrado que el Bromato de Potasio es un oxidante activo de los sistemas biológicos y que provoca una aumento una aparición de tumores renales , peritoneales y las células foliculares tiroideas, hay cada vez más pruebas respaldadas por los datos de genotoxicidad que parece indicar que la acción del Bromato consiste en generar radicales de oxígeno en la célula.



EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS

Van desde el mal aliento, flatulencia, acidez y putrefacción intestinal como efectos secundarios localizados en el sistema digestivo. Le siguen otros trastornos como alergias, dolores de cabeza, espalda, dificultades respiratorias, rasquiñas y erupciones en la piel, trastornos en articulaciones en personas con reumatismo, artritis, artrosis y otras dolencias del sistema osteoarticular, etc. etc., hasta enfermedades como Cáncer, Parkinson, Alzheimer, Esclerosis, Diabetes…

Este es el punto de la controversia pues hay publicaciones que niegan estas manifestaciones negativas en nuestro organismo o tratan de minimizarlas utilizando la expresión: “se cree que… o “no se ha podido demostrar que...” y otras parecidas para minimizar los efectos adversos de los aditivos más controvertidos y cuyos efectos nocivos han sido suficientemente demostrados por investigaciones que se hacen en varios países desde mediados del siglo pasado.








Una muestra de esta modalidad de desinformación sobre el Aspartamo, el conocido edulcorante artificial, es la siguiente que aparece en un artículo elegido al azar: “El Aspartamo es un edulcorante utilizado comunmente en productos dietéticos. Se cree que podría provocar efectos adversos parecidos al glutamato monosódico, pero no se han podido demostrar por estudios científicos.”

Aquí vemos nuevamente el problema de la creencia pasiva, esa  que se profesa por la comodidad de "aceptar" algo que conviene creer.  


CÓMO DESINTOXICARSE?

Muy sencillo y se puede hacer a diario con jugo de limón y la ingesta abundante de antioxidantes naturales, esas frutillas de colores cargadas de vitaminas, minerales, polifenoles, azúcares simples, ácidos grasos y otras substancias de efectos saludables para quienes las ingieren con frecuencia.







La clave es el limón que rompe las moléculas de esas substancias anulando su efecto intoxicante si se hace cuidadosamente según las recomendaciones dadas en la primera parte de El Limón y sus Propiedades Curativas publicados en G+ por el autor de este blog.

La vitamina C es también es un desintoxicante que elimina venenos como está expuesto en al artículo La Vitamina C el Antioxidante Natural por Excelencia publicado en este blog en octubre 23 de 2016.

Estas recomendaciones no son las únicas pues hay muchas más en incontables artículos sobre el limón que funcionan muy bien si se aplican oportunamente.

En la actualidad están muy de moda las dietas detox que consisten en prácticas para desintoxicar el organismo de los tóxicos almacenados en el cuerpo. De qué tóxicos se trata? Pues de los aditivos alimentarios que el organismo no elimina completamente y mientras más tiempo permanezcan en el cuerpo más daño ocasionan en los tejidos donde se acumulan.








También están las curas de frutas de uno a tres días o más, las cuales dan excelentes e inmediatos resultados.


CONCLUSIONES

Primeramente, el término “mejorador” atribuido al bromato de potasio requiere una aclaración. Su uso es incorrecto porque estos complejos enzimáticos como también se les denomina, no tienen en realidad una función mejoradora del pan. Simplemente, no se puede calificar así a un aditivo que, por su toxicidad, lo que hace es desmejorarlo!

Otro punto a considerar brevemente en estas conclusiones está referido a la desinformación que, como en varios temas sobre la alimentación y la salud, se divulga sobre los aditivos alimentarios para rebajar o subestimar sus efectos adversos en nuestra salud.  
Todas esas publicaciones están avaladas por tecnólogos especializados en el tema de los aditivos alimentarios y que conocen muy bien los resultados de las investigaciones hechas fuera del organismo humano que es infinitamente complejo y el medio natural donde ocurren realmente los fenómenos fisicoquímicos cuyos resultados no son los mismos para todos.


LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS SON SUBSTANCIAS AJENAS AL ORGANISMO

Ahora bien, los aditivos químicos agregados a los alimentos industrialmente procesados, son substancias extrañas o ajenas al metabolismo, además de carecer de valor nutritivo. No hay pues, razones realmente válidas para considerar que sean inocuos y sería ingenuo considerarlo así porque se diga que el cuerpo los elimina completamente mediante el hígado y los sistemas excreción.  

Si así fuera no habría la controversia ni los anuncios que desde años se vienen haciendo sobre las consecuencias malsanas que estas substancias dejan en el cuerpo, no sería un problema real. Lo cierto es que no tenemos los jugos gástricos ni las enzimas que se necesitan para digerir el enorme catálogo de aditivos empleados por la industria alimentaria.

Hay animales como el avestruz que digieren piedras y metales, las aves de rapiña digieren la carroña que encuentran en los bosques, los cocodrilos digieren todo lo que se tragan con huesos, pluma y pezuñas porque su organismo lo puede hacer normalmente.

Pero en los seres humanos, nada de lo que llega a nuestro cuerpo entra y sale sin dejar efectos positivos o negativos.

Suponiendo que el cuerpo los eliminara completamente, hay que considerar el modo como estas partículas afectan el organismo pues antes de salir del cuerpo, las susodichas substancias han recorrido cada una de las células del organismo.

No es pues, suficiente saber que el cuerpo los elimina, ese no es el factor puntual de la controversia. Es lo que causan antes de su eliminación rápida o tardía en el medio acidificado del organismo de muchas personas que comen cualquier cosa a cualquier hora...


LO QUE LOS ADITIVOS PRODUCEN EN EL ORGANISMO ANTES DE SU ELIMINACIÓN

Si asumimos que el organismo los elimina parcial y lentamente, entonces hay que considerar los efectos que las substancias de lenta eliminación dejan en el organismo en las zonas donde permanecen temporalmente durante horas, días o semanas.

Tampoco es sensato adoptar el criterio de que también ahí dichas substancias son inocuas pues el funcionamiento del organismo humano es mucho más complejo de lo que parece y no se tiene de él un conocimiento perfecto ni acabado como para asegurar tales teorías.

No tiene sentido esgrimir esas argumentaciones pues el funcionamiento del cuerpo no es ajeno a las substancias extrañas que llegan a su interior y éstas terminan de varias formas  afectando el normal desempeño de las funciones celulares y orgánicas.

Cada organismo expulsa del cuerpo estas substancias extrañas según el estado en que se encuentra su hígado, sus mecanismos inmunológicos, sistema linfático y sus riñones. Si todas las personas tuvieran estos órganos funcionando en óptimas condiciones y que además, no se dañaran o enfermaran, podríamos tal vez considerar que se puede comer de todo en cualquier momento.

Ahora bien, los técnicos del conocimiento de los aditivos no pueden garantizarnos que estos órganos no han de trastornarse si se nos ocurre desordenar la manera de alimentarnos. Nos volveríamos personas golosas, o sea, poseídos por la gula y obesos en su mayoría.

Si consideramos el caso de que el cuerpo los pueda eliminar rápidamente, tenemos que pensar si nuestro organismo se afectaría menos por la permanencia reducida de los aditivos en el organismo.

Pero, cuántas personas pueden eliminarlos completamente y pronto? Además, tienen estas personas una excelente condición en su salud física, están verdaderamente sanos y fuertes?


SE NECESITAN INVESTIGACIONES AVANZADAS DE CÓMO AFECTAN AL EMBARAZO LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS

También se requieren investigaciones muy serias y sin ánimo de lucro sobre los efectos secundarios de aditivos alimentarios como la tartrazina, el glutamato monosódico, el bromato de potasio, los nitritos y nitratos de los embutidos, etc. consumidos diariamente por mujeres durante el embarazo y que pueden contribuir, junto a otras causas, al nacimiento de bebés con autismo, retraso mental, síndrome de Down, cáncer, etc.








Dejemos hasta aquí el tema y les deseo el mayor bienestar con la conocida sentencia hipocrática Que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento, y los espero en la próxima publicación.






Los videos que ilustran estos artículos sobre los aditivos alimentarios se refieren a la producción de bromato de potasio producidos por la TV de República Dominicana, Puerto Rico y Argentina, y los enlaces contienen otros temas sobre este aditivo.




Las imágenes usadas en las publicaciones de este blog, #AliménteseBienAhora, son de la galería de imágenes de GOOGLE.




lunes, 2 de mayo de 2016

LOS EDULCORANTES ARTIFICIALES, Segunda parte


En el segundo post sobre los Edulcorantes Artificiales o sintéticos, veamos con mayor detalle el grupo de los  Polioles, denominados alcoholes de azúcar, que no son alcoholes ni azúcares, aunque proceden de manipulaciones industriales de azúcares refinados como la sacarosa, fructosa, glucosa, maltosa, dextrosa y otros.

Se obtienen mediante fermentaciones y otros procedimientos efectuados a los sacáridos. El término sacárido es un concepto genérico empleado para designar los azúcares y sus muchos derivados.

Se caracterizan porque son bajos en calorías lo que los diferencia de los otros edulcorantes naturales refinados y no refinados como el azúcar blanco, moreno y la panela que es el azúcar integral de la caña de azúcar.  

En las etiquetas, se encuentran los nombres de los Polioles indicados con la terminación “ol” y están constituidos por diversas fórmulas o nomenclaturas moleculares diseñadas para su producción a partir de monosacáridos, disacáridos y polisacáridos. 









Este detalle, hace necesario abordar el tema de los supuestos carbohidratos presentes en los Polioles, por lo que es preciso explicar que un carbohidrato es un alimento natural que consta de un conjunto de nutrientes como sacáridos, vitaminas del Complejo B, minerales, aceites y proteinas aunque en menor proporción.




Los sacáridos como los almidones (polisacáridos) o azúcares completos como los cereales y las féculas son los que están en mayores cantidades y conforman el 95% aproximado del  total, y los azúcares simples (monosacáridos) como la miel de abeja y el jugo de la caña cuyo mayor componente es el agua. 

El refinamiento de los carbohidratos enteros consiste en aislar los sacáridos del resto de los nutrientes. Tal es el caso de las harinas de los cereales como la del trigo y el maíz que son los más usados, y los azúcares refinados como la sacarosa y la fructosa.

Es su desnaturalización pues pierden sus verdaderos valores nutricionales quedando convertidos en alimentos incompletos que tienen un efecto nulo como nutrientes y por supuesto, no sano en nuestro organismo. 

Pero el hiperrefinamiento de los azúcares simples que dan origen a los Polioles y su consumo abundante y permanente, generan una infinidad de trastornos y enfermedades, y como ya dijimos en un post anterior en relación con el azúcar refinado, también los Polioles llegan a ser los primeros y más frecuentes acidificadores del organismo.







Como los Polioles tienen menos calorías que el azúcar refinado, incrementan bastante el sabor dulce, son ingeridos en cantidades pequeñas y por lo mismo, pueden inducir su consumo en cantidades aumentadas, lo que constituye otra causa más de trastornos severos de diversa índole.

Así mismo, afectan más a las personas de edad que a los jóvenes y, como ya sabemos, los efectos de una substancia no es siempre la misma en todas las personas pues unas tienen un organismo más resistente que otras.

Por estas y otras razones, los Polioles, tienen gran demanda como sustitutos del sabor de los azúcares no de los carbohidratos. Por ambas razones no son recomendables como aditivos en la alimentación diaria.

Entonces, lo mejor y más saludable es desprenderse poco a poco de esa especie de dependencia que muchas personas tienen del sabor dulce y de los sabores muy agradables de otros alimentos que los contienen como saborizantes que tienen una procedencia industrial.







El paladar acepta todo, el sistema digestivo no y lo que es rechazado por la digestión no se le puede imponer al organismo por la fuerza del deseo. 


Estos productos no son necesarios en la alimentación de ninguna persona; por lo tanto, se puede prescindir de ellos para liberar el organismo de una pesada carga.


LA CONTROVERSIA SOBRE LOS POLIOLES


Como en el caso de los otros edulcorantes artificiales, los Polioles tienen también una controversia sobre su relativa inocuidad en la salud, aunque es digno de señalar que los promotores de esta supuesta inocuidad, admiten que pueden provocar algunos efectos nocivos cuando se consumen de modo permanente y en cantidades superiores a las dosificadas. 

El argumento principal es que se digieren mal, que no se metabolizan completamente, que pueden causar diarreas, flatulencia y otros trastornos gastrointestinales, pero nada más.

Ahora bien, éstos efectos son los que se perciben directamente o en primer lugar, efectos localizados podríamos decir, pero es preciso considerar que los efectos nocivos de los Polioles no se quedan únicamente en el sistema digestivo.

Si provocan trastornos en el sistema gastrointestinal, es lógico considerar que también y con plena seguridad que provocan daños cuando ingresan a la circulación sanguinea. Al pasar al torrente circulatorio, se distribuyen a todo el organismo causando perturbaciones en los órganos y/o áreas débiles en las personas según la predisposición individual a padecer uno o más trastornos según su constitución psicosomática.

Este es el punto central de la cuestión y que es válido tanto para los edulcorantes como para los alimentos que han perdido su valor biológico o nutricional que es la parte esencial y vital de todo alimento.

Los Polioles se promueven también argumentando que propician la buena salud bucal (ausencia de caries), control del peso corporal y que no suben la glicemia.

En síntesis, los Polioles, más allá de toda argumentación sobre sus efectos menores o relativamente inocuos en la salud humana, son otras sustancias ajenas al organismo por más que se diga que son derivados de la sacarosa, del azúcar de las frutas o que contienen “carbohidratos” y ya sabemos que no lo son, aunque provengan de las manipulaciones químicas que se hacen con los sacáridos. ¡No es lo mismo la unidad que una pequeña parte de la unidad!



LISTA DE LOS POLIOLES MÁS USADOS


El "Sorbitol" (E 420), el más común de los Polioles, es un derivado de la dextrosa industrializada extraida de edulcorantes naturales como la miel, las frutas y de almidón de cereales.

Se dice que el Sorbitol se encuentra en forma natural en la miel y las frutas. Eso también se dice de la sacarosa y la fructosa que se encuentra abundantemente en la caña de azúcar, en la miel y en las frutas. Aqui el calificativo "natural" no cabe, no tiene lugar...!









Estos argumentos no validan el valor que se le quiere dar a los Polioles para que sean aceptados como "naturales" pues cuando se habla de ellos (Sorbitol, sacarosa, fructosa, dextrosa…) se entiende que se trata de productos aislados y manipulados química e industrialmente que los convierte en subproductos desvitalizados y de basura que queda depositada en el organismo.

Se usa también como laxante en fármacos contra el estreñimiento con los siguientes posibles efectos secundarios severos: fuertes dolores en el estómago, diarrea persistente, vómitos, sangrado rectal con la salida de materia fecal oscura, mezclada con sangre, deseos frecuentes de defecar, mareos y una condición de debilidad general. 

El “Manitol” (E 421) es un Poliol muy utilizado en la industria alimentaria por su versatilidad en la industria farmacéutica. En los países de habla inglesa se conoce con los nombres de Roquette, Cargill y Ingredion.

Proviene de la manosa, un azúcar extraido de algunas plantas, por eso se le conoce también como azúcar de maná o extracto de sabia de maná y se utiliza en confitería, repostería y alimentos “light”.

El “Glicerol” (E 422), el menos cocido de los Polioles, es un tipo de edulcorante sintético humectante por su composición viscosa o glicerosa de origen animal extraido de la piel de reses y cerdos, o vegetal extraido de aceites de coco y otras plantas. También tiene una presentación granulosa más gruesa que de los otros Polioles.       
               





En la industria alimentaria se le encuentra en barras de cereales, barras de chocolates, chicles, infinidad de confituras, refrescos embotellados, salsas, quesos untables, gelatinas... Se usa como espesante y estabilizante de alimentos como salsas, margarinas, mayonesas, yogures, leches líquidas, en polvo, condensadas, bebidas lacteas, pudines, gelatinas, etc.  

En la industria farmacéutica se utiliza para confeccionar supositorios, pastillas, cápsulas, anestésicos, jarabes, cremas, ungüentos, etc.

En la industria cosmética en la elaboración de jabones, productos como cremas para el cuidado de la piel, en la del tabaco para camuflar el sabor desagradable de los cigarrillos y así en una multitud de usos que van mucho más allá de la industria alimentaria.

Se utiliza también en los suplementos deportivos, particularmente en bebidas energizantes e hidratantes debido a las propiedades que en este sentido le han atribuido al Glicerol y que lo liga al aumento del volumen o masa muscular.  

El “Isomaltitol” (E 953) o Isomalt conocido comercialmente como Isobyalt (marca comercial), es poco digerible y su materia prima es el azúcar refinado.

En Wikipedia encontramos la siguiente descripción de las características del Isomaltitol que son más o menos las mismas que las de otros polioles:

El Isomaltitol es un Poliol de apariencia cristalina e inodoro y tiene aplicaciones como conservante al igual que otros polioles. Esta propiedad es aprovechada en productos dulces como cereales de caja y galletas entre otros. También da estabilidad a otros componentes de estos productos, hace mas crujiente los cereales y evita la aparición de mohos.

El “Maltitol” (E 965) que proviene de almidones de cereales, es un producto cristalino granulado muy fino, casi polvo, de color blanco y viene también en forma de Jarabe de Maltitol.

Se encuentra en chocolates, helados, bebidas carbonatadas, frutas enlatadas y en miles de golosinas. En la repostería se usa porque retiene la humedad en los productos horneados.

El “Lactitol” (E 966), proveniente de la lactosa (azúcar de la leche), es el más utilizado en la industria que produce alimentos de muy bajo contenido en calorías.

El Lactitol es parte de varios medicamentos recetados que se usan como laxante o contra el estreñimiento crónico, y para otras formulaciones tiene muchas contraindicaciones.

En la medicina no está aconsejado para mujeres embarazadas y en cuanto a sus efectos secundarios suelen ser los mismos que los de los otros Polioles.

El “Xilitol” (E 967). Procede del azúcar xilosa que a su vez proviene del abedul y también se extrae de fermentaciones del maíz. Se le encuentra mayormente en los chicles. 

Entre sus efectos secundarios particulares, se dice que ocasiona hipoglicemia si se usa en cantidades superiores a las indicadas en las dosificaciones. También se cuentan entre sus contraindicaciones, la diarrea y los varios trastornos gastrointestinales como los generados por los otros Polioles.

Quienes promueven las propiedades del Xilitol, dicen que se encuentra naturalmente en varias frutas y que el organismo lo produce, razón por lo cual, dicen, es el edulcorante sintético que más debería de usarse en las personas que padecen diabetes o hipoglicemia. 

El “Eritritol” (E 968), es otro de los Polioles más bajos en calorías por lo que es  uno de los más empleados por personas que padecen diabetes.









Procede de varias fermentaciones que se le hacen a la glucosa del maíz y del trigo y, como todos los demás edulcorantes sintéticos, se elimina en la orina sin cambios en su composición; es decir, ingieres ¡eritritol y orinas eritritol!

Tiene efectos secundarios parecidos a los de los otros Polioles y, al igual que los otros edulcorantes industriales o comerciales, el Eritritol presenta una gran cantidad de posibilidades de uso en la industria alimentaria.



CONCLUSIONES


Primeramente, el organismo humano no se adapta a los edulcorantes artificiales (incluida la Stevia procesada también en laboratorios) que en la actualidad son más de 200 marcas.

En segundo lugar, hay otros riesgos: los muchos aditivos utilizados para la elaboración de los Polioles, se suman al coctel de aditivos alimentarios que hay en los productos que los contienen como en los quesos untables, salsas, repostería, confitería...

En un mismo producto, gelatinas, gomas de colores y bebidas cafeinadas enlatadas por ejemplo, hay una enorme cantidad de saborizantes, colorantes y edulcorantes sintéticos. Un ejemplo de ello es la coca-cola “light” que tiene tres edulcorantes: aspartamo, ciclamato y Acesulfamo más una larga lista de aditivos que supera los 30.

Un caramelo puede fácilmente contener entre 30 y 50 aditivos, un yogur de marca contiene de 20 a 30 según la marca.

Nuestro organismo no está hecho para metabolizar los Polioles y toda esa gran cantidad de pseudoalimentos que los contienen porque están excesivamente procesados, además de carecer completamente de valor nutricional. Ingerirlos constantemente, es exponerse a graves problemas de salud en el mediano y largo plazo.

Es indispensable ser más analíticos y reflexivos en este asunto de los edulcorantes sintéticos, lo mismo que en la nutrición y alimentación en general, porque tenemos la tendencia a creer muchas cosas en relación con la alimentación. 

Un aspecto negativo del creer es la tendencia a creer lo que nos conviene o nos agrada y ésto se aplica también a todo lo relacionado con la alimentación.

Es importante acostumbrarse a establecer diferencias entre una cosa y otra, lo cual se puede lograr por medio de la observación, la reflexión y la comparación para estar más seguros de lo que analizamos y valoramos.

Es la razón y el sentido lógico de las cosas, lo que debe prevalecer sobre la creencia. Creer es el comienzo del raciocinio que debe abrirnos el camino en la búsqueda de las veracidades de aquello que necesitamos saber, como en la alimentación pues es el tema que estamos tratando.

Hacemos uso de la duda para analizar, examinar, comparar e investigar al ir más allá de los decires y creencias que oímos y leemos por todas partes. Esta es una vía segura para protegerse de la ignorancia que hay en cualquier cosa o situación, más aún cuando se trata de nuestra alimentación diaria. En este sentido la responsabilidad es nuestra, sólo nuestra.

Cuando te has dado cuente que te enfermaste porque has consumido durante años un edulcorante sintético como el aspartamo, lo primero que debes hacer es dejar de consumirlo del todo y no reemplazarlo por otro edulcorante sintético. Si el caso es grave se requiere la asistencia especializada e idónea de un Médico con vocación para la Medicina y conocedor de estas problemáticas.

Finalmente, el consumo diario y en bajas cantidades de algún poliol, puede llegar con el tiempo a ser pernicioso a la salud. Sus efectos pueden ir desde leves malestares gastrointestinales a los cuales se puede uno acostumbrar sin prestarle atención, hasta insomnio, dolores de cabeza y de espalda y una serie de trastornos que usualmente no se asocian al consumo permanente de edulcorantes sintéticos.

¿Cómo saberlo? Dejando de consumir tu edulcorante favorito durante un tiempo más o menos largo y observar cuidadosamente la señal del organismo, señal que es inequívoca porque la respuesta fisiológica no se hará esperar y es digna de todo crédito.






El enlace muestra el tipo de campaña que hay detrás de la producción industrial de los edulcorantes artificiales y polioles, y el video presenta un documental sobre al azúcar refinado.